Solicitan tres años y medio de cárcel para un cazador por matar a un lince ibérico hallado con 78 perdigones de escopeta

Solicitan tres años y medio de cárcel para un cazador por matar a un lince ibérico hallado con 78 perdigones de escopeta

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Lince iberico pixabay 01 recortada


El grupo de la ONG Ecologistas en Acción en Extremadura pide una pena de tres años y medio de prisión para un cazador como presunto autor de la muerte de ‘Querubín’, una hembra de lince ibérico, en una finca de su propiedad ubicada en la Sierra de la Ortiga, en el término municipal de Don Benito (Badajoz). Además, solicita otra pena de dos años de cárcel para otra persona como presunta encubridora de los hechos.


La muerte del lince ibérico, una especie en peligro de extinción y por ello protegida, se produjo en marzo de 2020, cuando esta persona supuestamente disparó con su escopeta al felino.


Querubín’ era un ejemplar nacido en libertad junto a sus hermanos ‘Quistión’ y ‘Quitapón’, y que fue reintroducido en la zona como parte del proyecto LIFE Iberlince. La Junta de Extremadura e Iberlince le realizaban un seguimiento con un collar localizador con GPS y cámaras de fototrampeo, pero este ejemplar desapareció junto a su hermano ‘Quitapón’.


En un primer momento se pensó que la desaparición podía deberse a una dispersión natural, una idea que pronto fue descartada.


El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil inició una búsqueda de ambos linces, en un operativo especial denominado Operación Caracal e integrado por nueve agentes y un perro del Servicio Cinológico de la Guardia Civil especializado en búsqueda de cadáveres.


DISPARO INTENCIONADO Y CASI 80 PROYECTILES


El rastreo se centró en la finca propiedad del acusado, entrevistándole tanto a él como a uno de sus trabajadores. Este último contó a los agentes que su jefe había disparado y abatido a un lince unos días antes, ordenándole que lo enterrara fuera de los límites de la finca, a pesar de ser consciente de que se trataba de algo ilegal.


Además, y siempre según la información facilitada tanto por la Guardia Civil como por Ecologistas en Acción, el presunto autor del disparo mortal había manifestado públicamente con anterioridad a los hechos que consideraba al lince como una alimaña dañina, llegando a decir que “si los animales interferían en los intereses de su finca, los mataría”.


Una vez hallado el cuerpo sin vida de ‘Querubín’, que estaba parcialmente enterrado y en avanzado estado de descomposición, fue embolsado, precintado y trasladado al laboratorio del Centro de Análisis y Diagnóstico (CAD) de la Fauna Salvaje en Málaga, para que certificara la causa de la muerte con una necropsia, según informó la Guardia Civil a los medios de comunicación en una nota de prensa.


El CAD de Málaga determinó que un traumatismo por disparo fue la causa de la muerte de la hembra de lince, localizándose un total de 78 perdigones de escopeta en el interior de su cuerpo, correspondientes a cartuchos del calibre 8, una munición habitual para la práctica de la caza.


La investigación concluyó que se trató de un disparo certero e intencionado, invalidando la teoría de que el cazador confundiese al lince con otro animal salvaje.


Tras conocerse la trágica noticia de la muerte de Querubín, la organización ambientalista Ecologistas en Acción se personó en la causa como acusación particular, solicitando para el acusado una pena de tres años y seis meses de cárcel, además de una inhabilitación especial de siete años para la caza y una multa de casi 115.000 euros para cubrir parte del gasto público que supone la reintroducción del lince ibérico en Extremadura. Todo ello con el agravante de que su muerte a manos de un cazador se produjo en una Zona de Especial Conservación (ZEC).


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