Un centenar de animalistas exige en Córdoba la abolición de la tauromaquia frente a la violencia de los taurinos

Un centenar de animalistas exige en Córdoba la abolición de la tauromaquia frente a la violencia de los taurinos

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Manifestaciu00f3n antitaurina en Cu00f3rdoba convocada por Galgos del Sur


Más de 100 personas se congregaron ayer frente a la plaza de toros de Córdoba para manifestarse contra la tauromaquia. La concentración, convocada por la asociación Galgos del Sur, fue pacífica y cumpliendo las medidas sanitarias. Pero la calma se rompió cuando un grupo de taurinos que esperaban en los alrededores del coso antes de la corrida de toros se acercaron a increpar y provocar a los manifestantes, llegando incluso a insultar y amenazar a los animalistas.


Los asistentes iniciaron la marcha en la plaza Vista Alegre y la finalizaron en las inmediaciones de la Plaza de Los Califas. Lo hicieron con pancartas y coreando clásicos lemas como “tauromaquia, abolición”, “la tortura no es cultura”, “ni arte ni cultura, es tortura”, “esta plaza la vamos a cerrar” o "los niños a jugar y no a ver matar".


Todo se desarrollaba con normalidad hasta que los aficionados a la tauromaquia entraron en escena para intentar boicotear la protesta.


Los vídeos grabados durante el acto ponen de manifiesto que algunos de estos taurinos se encontraban en estado de embriaguez, dificultando por momentos el trabajo de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) para evitar que las agresiones verbales acabaran en incidentes más graves.



El cofundador de Galgos del Sur y miembro de la junta directiva de PACMA, Javier Luna, muestra su satisfacción por la reivindicación antitaurina llevada a cabo en la ciudad andaluza, al tiempo que condena la violencia que el colectivo animalista tuvo que soportar.


“Estamos contentos con la participación ciudadana en la manifestación, sobre todo teniendo en cuenta las circunstancias actuales por la pandemia. Es muy difícil movilizar a la gente y nosotros lo conseguimos”, asegura.


Sobre la tensión que se vivió en la calle por el incidente con los aficionados a los toros, reconoce que no esperaba más de un colectivo de personas que se caracteriza precisamente por la violencia.


ALCOHOL Y EXALTACIÓN DE VOX


“Se demostró el carácter violento de los taurinos, y es importante que eso se vea. Los que se acercaron a increparnos e insultarnos estaban bebiendo en los alrededores de la plaza. Estaban asalvajados y en un estado de embriaguez patente. Si no llega a estar la policía poniendo en orden, creo que hubieran sido capaces de agredirnos. Al final demostraron ser igual de violentos que los cazadores”, explica.


Además, le parece un “despropósito” que la Junta de Andalucía haya permitido la celebración de la feria taurina, especialmente tras lo que ya se vivió en este mismo lugar el año pasado, con motivo del Día de la Hispanidad, el pasado 12 de octubre.


“Los taurinos no respetaban las medidas sanitarias. Estaban en un bar masificado con 400 personas allí metidas, con las mascarillas bajadas y sin distancia de seguridad”, denuncia Luna.


Y llama la atención sobre un detalle de carácter político: “Los taurinos que nos insultaron hacían exaltación de Vox. Llevaban banderas del partido e incluso había un stand informativo de Vox allí montado. Lamentablemente, parece que no respetan que haya una opinión diferente a la suya”.


Luna, que también ejerce como coordinador provincial de PACMA en Córdoba, tacha de “completamente innecesario” que se incentive la tauromaquia “precisamente en Córdoba, que es la única ciudad de España que tiene cuatro lugares considerados Patrimonio de la Humanidad”.


La tauromaquia es deficitaria y la mantienen a base de subvenciones públicas, a pesar de que cada vez más personas la consideran una actividad incívica e inmoral”, sentencia.


Por último, Javier Luna hace hincapié en la necesidad de prohibir el acceso de los niños a las corridas de toros para protegerles de la violencia que se vive en este tipo de espectáculos de crueldad y maltrato animal.


“Se veía a muchos niños, que luego entraron a ver la corrida de toros, saltándose las indicaciones del Comité del Niño de la ONU, al que España sigue haciendo caso omiso. Esto es muy grave porque hace que los niños normalicen el maltrato a los animales desde pequeños. ¿Por qué no se protege a los menores de este ambiente de violencia?”, se pregunta.



Lejos de amedrentarse por la tensión vivida ayer en la manifestación, Luna agradece a todas las personas que se congregaron para pedir el fin de la tauromaquia y hace un llamamiento para seguir luchando hasta conseguirlo.


 “A los animales hay que defenderlos en todos los ámbitos. En la calle, en las urnas y en los tribunales. Seguiremos trabajando hasta conseguir la abolición total de la tauromaquia”, concluye.


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