El cazador de Níjar ordenó el sacrificio de su podenca en contra del criterio veterinario y de la protectora

El cazador de Níjar ordenó el sacrificio de su podenca en contra del criterio veterinario y de la protectora

|


Perros nijar diarioanimalista galgosdelsur 20


Pudo haberse salvado junto a sus tres compañeras de infierno y disfrutar por primera vez del cariño humano en una protectora. En lugar de eso, la podenca en estado caquéxico que protagonizó el caso de los perros de caza maltratados de Níjar (Almería), desvelado por DIARIO ANIMALISTA y Galgos del Sur, fue sacrificada por petición expresa de su propietario cazador, sin darle ninguna oportunidad de recuperarse de años de maltrato animal, condiciones insalubres, dejadez y falta de atención veterinaria.


Su muerte se produjo porque el cazador denunciado exigió su sacrificio. Y lo hizo, además, haciendo caso omiso al criterio veterinario y de la protectora de animales Angelitos Vagabundos, que se ofreció a hacerse cargo de las cuatro perras en sus instalaciones y a proporcionarles los cuidados veterinarios necesarios. El ofrecimiento incluyó a esta podenca, que era la que estaba en peores condiciones, pero con posibilidades de recuperarse y llevar una vida normal.


El veterinario valoró el estado de salud de la podenca el pasado 21 de mayo, el mismo día que Galgos del Sur interpuso la denuncia contra el cazador, que responde a las iniciales J.T.T.


Según ha podido saber DIARIO ANIMALISTA, el resultado de la revisión arrojó que la perra sufría leishmania casi con total seguridad, enfermedad para la cual no recibió ningún tratamiento ni atención veterinaria, así como lesiones cutáneas por atrofia y falta de pelo por posible alergia a las pulgas.


Esta información ha sido confirmada por la presidenta de Angelitos Vagabundos, Marisa Martínez, que tiene bajo su custodia a las tres perras supervivientes y que acompañó aquel día al veterinario y a la Guardia Civil a valorar el estado de los perros.


De acuerdo al testimonio de Marisa Martínez, al propietario se le ofreció una alternativa al sacrificio de su perra, incluyendo tratamiento veterinario en las instalaciones de la protectora si éste accedía a ceder a los animales. Pero el cazador rechazó la propuesta y ordenó la eutanasia.


“VIEJA” CON SOLO 8 AÑOS


“Le dijimos que necesitaría una analítica para hacer un diagnóstico y que posiblemente hubiera un tratamiento, de ahí que la protectora se ofreciera a quedársela. Pero él dijo que no, que la perra era "muy vieja”, explica en declaraciones exclusivas a DIARIO ANIMALISTA.


Sin embargo, esta misma fuente, tras consultar la ficha de la perra en la clínica veterinaria NíjarVet, confirma que la podenca “nació en 2013”, por lo que tenía solo entre 7 y 8 años de edad.


Este dato pone también en entredicho la información que la Comandancia de la Guardia Civil en Almería proporcionó a este periódico el pasado 26 de mayo, cuando se hizo público que las perras habían sido entregadas voluntariamente por el cazador a una protectora, excepto una de ellas, que había sido sacrificada por su “avanzada edad”.


“La podenca era de 2013, así que con esa edad (entre 7 y 8 años), si su vida hubiera transcurrido en otras condiciones, no habría llegado a ese estado de gravedad”, insiste Marisa Martínez, que tiene claro cuál es el problema: una ley poco ambiciosa que no persigue como es debido el maltrato animal y que dificulta las denuncias por estos delitos desde el punto de vista legal.


“Para mí ya es delito tener a unos animales las 24 horas del día y los siete días de la semana en medio de la nada, sin ningún tipo de contacto humano ni afecto, y en esas instalaciones. Las temperaturas aquí ya empiezan a ser muy altas. ¿Sabes cuántos grados alcanza el agua en una cacerola como las que tienen para beber? ¿Sabes el estrés que le causa a un animal estar infectado de parásitos? Además de ser perjudicial para su salud”, lamenta.


A su juicio, estos detalles no los contempla la ley: “Teniendo agua, comida y cobijo, no se considera maltrato animal. Y la ley no entra en si el agua está verde o si lo que comen es pan. Tampoco tiene en cuenta la presencia de parásitos”.



Perros nijar diarioanimalista galgosdelsur 39


“Yo esto no lo veo normal. Por eso tengo una protectora, con la que lucho cada día por cambiar la vida de los animales, poniendo mi tiempo y mi dinero. Y para nosotros el hecho de que estos animales no presenten lesiones físicas o delgadez extrema no significa que estuvieran en buenas condiciones. Precisamente por eso nos los hemos llevado”, argumenta.


La responsable de Angelitos Vagabundos muestra una vez más su pesar por el final que tuvo la perra, ya que era innecesario y se podía haber evitado.


Hubiese preferido que el dueño me cediera al animal. Nosotros, mientras el perro ande, coma y beba solo, no recomendamos el sacrificio. Pero, según la ley, la decisión la toma el propietario”, se defiende.


También se muestra crítica con la poca importancia que se les da a los animales en su municipio: “Al Ayuntamiento de Níjar le importan poco los animales. Se ha conseguido tener una buena ordenanza municipal, pero que es completamente inútil porque nadie se ocupa de que se aplique”.


Marisa cree que la repercusión mediática de este caso ha provocado una oleada de críticas “injustas y desproporcionadas” al veterinario que llevó a cabo el procedimiento a petición del cuartel de la Guardia Civil en Níjar, y que ella misma ha confirmado que se trata de su pareja sentimental.


“El veterinario no dijo en su informe que las condiciones de esos perros eran maravillosas. El problema es el concepto legal de lo que se considera maltrato animal. Las preguntas de la Guardia Civil eran muy concretas y hacían referencia a aspectos como la presencia o no de lesiones físicas, la falta de alimentación o el peligro inminente para la vida de los animales”, asegura.


DIARIO ANIMALISTA ha efectuado varios intentos para recabar de primera mano la versión del veterinario, todos ellos sin éxito, pues ha declinado hacer declaraciones.


DILEMA ÉTICO EN VETERINARIA


Por su parte, la veterinaria Elizabeth Viejo, quien firma el informe veterinario que Galgos del Sur adjuntó en las denuncias presentadas, no cree que la decisión de sacrificar a la podenca pueda depender exclusivamente de la voluntad del propietario.



Perros nijar diarioanimalista galgosdelsur 18


En su opinión, un veterinario puede negarse a practicar la eutanasia por motivos éticos, si considera que dicha medida es desproporcionada y el animal tiene la oportunidad de sobrevivir en buenas condiciones. Y que este veterinario de Níjar podría haberlo hecho en caso de estar en contra de la decisión.


“Un propietario no te puede exigir eutanasiar a un perro. Jamás. Da igual la edad o las patologías que tenga. Ni siquiera un juez podría obligarte a ti como veterinario a realizar una eutanasia, aunque sí pueda ordenar que un animal sea sacrificado por las circunstancias que sean. Los veterinarios, al igual que los médicos, nos debemos al juramento hipocrático, el cual mira también por el bien de los animales”, asegura con rotundidad.


QUÉ ES MALTRATO ANIMAL


DIARIO ANIMALISTA ha contactado con otro veterinario completamente ajeno al caso para despejar dudas acerca de los signos de maltrato animal apreciables en las imágenes publicadas. Se trata de Fernando Adam, licenciado en Veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid y que ejerce como veterinario clínico desde 2001.


“Es importante recordar que el maltrato a los animales no es solo la agresión o el acto violento. También lo constituye no suministrarles las mínimas condiciones de hábitat o una correcta alimentación”, apunta ya desde el principio.


En su opinión, “en el vídeo se puede apreciar que el galgo tiene recelo y miedo hacia las personas, dos de los primeros signos que pueden hacernos sospechar de un posible maltrato. También presenta zonas sin pelo y con cicatrices, otro signo indicativo de que el perro ha podido sufrir lesiones o ha estado atado o encerrado durante mucho tiempo”.



Perros nijar diarioanimalista galgosdelsur 35


Por otro lado, Adam incide en que “la elevada carga de garrapatas que se aprecia en el vídeo evidencia que el animal no ha sido sometido a ningún tratamiento de desparasitación, lo que también nos hace sospechar que no ha habido ningún tipo de cuidado preventivo por parte de sus cuidadores”.


COMISIÓN ÉTICA DE AVEPA


A la pregunta de si el veterinario al que acudió la Guardia Civil podría haberse negado a practicar la eutanasia a la podenca, a pesar de que el propietario insistiera en su voluntad de hacerlo, Adam es claro: “Para estos casos está la Comisión Ética de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (AVEPA), que dispone de un protocolo para facilitar la toma de decisiones”.


Este protocolo consta de cuatro preguntas:


  1. ¿Podrá mantener el animal una calidad de vida aceptable?
  2. ¿Existe algún hogar con deseos de adoptar al paciente una vez recuperado, a pesar de las discapacidades y tratamientos posteriores?
  3. ¿Existen posibilidades reales de suministrar tratamientos, albergue, alimentos y cubrir otras necesidades que le puedan aportar un bienestar físico y psíquico?
  4. ¿El animal es inofensivo para las personas u otros animales?


“Si la respuesta a una de estas preguntas, aunque solo sea una, es NO, entonces la eutanasia es una alternativa válida”, explica Adam.


“En el caso que nos ocupa, la única pregunta que puede presentar dudas es la primera, el resto son un SÍ claro. Creo que el veterinario podría haberse negado a realizar la eutanasia”, concluye. Aunque, eso sí, matiza que, si dispone del consentimiento informado del propietario, el hecho de haber realizado la eutanasia “podría considerarse algo irresponsable o poco ético, pero en ningún caso algo irregular por su parte”.


Además, hace hincapié en la necesidad de recordar que “la eutanasia no debe ser la solución fácil a la que se recurre como primera opción”.



Perros nijar diarioanimalista galgosdelsur 23


Por último, DIARIO ANIMALISTA quiso saber si, por lo que se aprecia en las imágenes, el estado de esos perros justificaría un decomiso por parte de la autoridad competente, en este caso el Seprona de la Guardia Civil. Algo que no ocurrió, puesto que las diligencias se quedaron en una sanción administrativa y posteriormente el cazador entregó a los perros de forma voluntaria.


La incautación provisional de los perros sí estaría justificada en este caso, para evitar que se mantengan esas malas condiciones y que se provoquen más daños”, valora Fernando Adam.


Aún es pronto para saber cómo se resolverá este caso en el Juzgado, para el cual ya se han iniciado diligencias penales.


La única certeza es que la podenca, de la que no sabemos su nombre y que seguramente ni lo tuviera, murió tras una vida corta y llena de sufrimiento. Personas de todos los rincones de España la conocieron por las imágenes captadas en el asentamiento en el que vivía.


Muchas de estar personas incluso se ofrecieron a adoptarla, algo que hubiera sido posible de no ser por un cazador que decidió que, si ya era una perra vieja e inservible para la caza, la prefería muerta antes que libre en una protectora.


Lo más visto