Una yegua enferma vive atada al sol, sin agua ni atención veterinaria con el visto bueno de las autoridades en San Martín de la Vega (Madrid)

Una yegua enferma vive atada al sol, sin agua ni atención veterinaria con el visto bueno de las autoridades en San Martín de la Vega (Madrid)

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Yegua enferma atada sin agua


Tirada en el suelo y agonizando por el dolor. Parece sufrir una grave enfermedad en los cascos y no puede levantarse, aunque su propietario la obliga a hacerlo con la ayuda de un tractor, según testigos presenciales. Es una yegua condenada al maltrato y el sufrimiento en la localidad madrileña de San Martín de la Vega, donde vive permanentemente atada con una cuerda al cuello de apenas dos o tres metros de longitud, según el día. Al sol, sin agua, con una pésima alimentación y sin cobijo para resguardarse de las inclemencias meteorológicas.


A pesar de este infierno, las autoridades consideran que esta yegua no merece ser rescatada y debidamente atendida. Tanto la Guardia Civil como el Ayuntamiento de San Martín de la Vega han decidido mirar para otro lado y no actuar.


Tal y como ha podido saber DIARIO ANIMALISTA por fuentes de la propia Guardia Civil, el Seprona ha realizado una inspección del estado del animal tras la denuncia interpuesta por una ciudadana el pasado 14 de mayo. Y el resultado es que los agentes no han apreciado signos de maltrato animal, reduciendo su actuación a una propuesta de sanción administrativa por la falta de cobijo, a través de un informe que fue remitido al Ayuntamiento.


Por su parte, el Ayuntamiento está incumpliendo su nueva Ordenanza Reguladora de Tenencia y Bienestar Animal, en vigor desde 2016 y que acaba de ser actualizada, el pasado 26 de mayo.


El propio texto legal indica que la reciente actualización responde al objetivo de “lograr el máximo nivel de protección y bienestar de los animales que, de forma permanente o temporal, se hallen en San Martín de la Vega”, así como “evitar situaciones de maltrato y/o crueldad para los animales, tanto de forma activa como pasiva u omisiva, que pueda generarles cualquier tipo de sufrimiento físico y/o psíquico”.


Así, la normativa municipal prohíbe expresamente tener a un animal atado de forma permanente y establece que no suministrar agua y una alimentación adecuada se considera maltrato animal. Incluso le atribuye a la Policía Local la facultad de intervenir animales con los que se esté incumpliendo esta ordenanza.


ATADA SIN AGUA NI COBIJO


Alicia Serrano es la mujer que lleva más de cuatro meses peleando por salvar a este animal. Le lleva agua y comida, le da cariño y está batallando sola contra el Ayuntamiento y la Guardia Civil por su inacción ante este caso de maltrato animal en San Martín de la Vega.


“Estoy desesperada. Llevo desde el 18 de febrero luchando por ella, por sacarla de aquí, para que viva dignamente y feliz. No puede seguir aquí, tiene que estar en un sitio con las condiciones adecuadas. Pero a nadie le importa. He puesto denuncias, pero las ignoran y no hacen nada”, confiesa.


La situación que describe es desgarradora y pone en evidencia lo alto que las autoridades ponen el listón a la hora de valorar qué es maltrato animal.


“La yegua se tira las 24 horas del día y los siete días de la semana en un secarral, en un lugar sin ningún tipo de cobijo. Todo el día atada al sol, ahora a 40 grados de temperatura y comida por las moscas. No tiene agua disponible cuando tiene sed. El dueño le pone una vez al día. Y una vez que bebe, ya hasta el día siguiente nada”, relata.


“Es aún peor, porque tiene agua, pero le aleja el cubo para que no pueda llegar con la cuerda. Dice que lo hace así para que no lo muerda y lo rompa, porque es de plástico. Yo le llevo más cubos con agua, pero él coloca otros cubos encima para que la yegua no pueda beber hasta que él vaya. Esto no solo es maltrato animal. Es tortura”, asegura.


Incluso en estas fechas calurosas, con temperaturas que comienzan a ser extremas, el animal sigue sin tener acceso a agua, excepto una vez al día que el propietario le pone de beber y luego se la retira hasta el día siguiente.



“Ahora en verano esto es criminal para un animal. Hasta por la noche hace calor. Hago dos o tres viajes al día para llevarle garrafas de agua, y se la bebe toda del tirón. Imagínate lo que pasaría si no le llevara agua. Seguiré haciéndolo para que aguante lo máximo posible”, cuenta con resignación.


Además de la falta de agua, la yegua carece de un lugar en el que resguardarse de las inclemencias del tiempo: “No tiene nada de cobijo frente al sol, el calor, la lluvia o el frío. Ni siquiera durante el temporal de Filomena lo tuvo. La dejó allí atada con la nieve llegándole a la altura del lomo. Y hay testigos del pueblo que lo vieron”.


SIN ATENCIÓN VETERINARIA


Según Alicia, la yegua sufre infosuras en los cascos, una enfermedad también conocida como laminitis y que está directamente relacionada con una alimentación deficiente. Provoca mucho dolor y requiere tratamiento veterinario urgente, ya que en un estado avanzado es difícilmente reversible y en muchos casos termina con el animal siendo sacrificado para evitar su sufrimiento.


“Un día que fui a verla me la encontré agonizando en el suelo. Llamé a un amigo y vimos que tenía los cascos fatal, lo que le producía un dolor insoportable. Al día siguiente volvimos y la encontramos tirada en el suelo sin poder levantarse. Llamamos a la Policía Local para que vinieran con un veterinario para auxiliar al animal, pero nunca vino nadie. Ni la policía ni el dueño”, lamenta.


Necesita atención veterinaria inmediatamente y este señor lo sabe, pero no se la proporciona. Y con la alimentación tan mala que le da, a base de maíz en grano, lo que hace es agravar este problema. Hacer esto con un animal es un crimen”, insiste.


A partir de este incidente, el dueño le prohibió acercarse a la yegua para llevarle agua o comida. “Me dijo que le iba a buscar un lío. Pero en realidad no puedo hacer eso, porque por algún motivo el Ayuntamiento le protege y le permite hacer lo que quiera”, afirma.


“Este señor se va de vacaciones a Benidorm y la deja allí atada a la intemperie. Le llena de maíz el secarral y se va una semana entera. Y claro, el animal se lo come todo en dos días y el resto del tiempo no tiene nada de comida. La he visto incluso comerse la tierra, no sé si más de hambre o como acto de ansiedad y desesperación”, detalla.


Otro signo de maltrato animal sobre el que Alicia aporta pruebas son las lesiones que presenta la yegua en la parte interna de sus orejas, fruto, a su juicio, del aceite usado de freidora que el dueño le echa para espantar a los bichos.


“Vale que le pongas un poco de aceite de oliva dentro de las orejas para ahuyentar a moscas y mosquitos, pero es que él le echa aceite usado de freidora que huele a fritanga. Tiene más bichos que antes porque les atrae ese olor a pescado frito, y encima con la temperatura que coge el aceite al sol tiene las orejas fritas por dentro, llenas de heridas y quemaduras”, detalla.


INACCIÓN DE LAS AUTORIDADES


Alicia asegura sentirse sola y abandonada por parte de todas las autoridades que tienen competencias en asuntos de bienestar y protección animal. Empezando por el Ayuntamiento y la Policía Local, y terminando con la Guardia Civil.


“He hecho llamadas a Seprona, he puesto una denuncia en la Guardia Civil y otra denuncia en el Ayuntamiento de San Martín de la Vega. He llorado mucho y no duermo bien. He invertido todo mi tiempo libre en venir a verla y atenderla. ¿Y qué han hecho las autoridades?  Nada. Es indignante, triste y todos los calificativos que le quieras poner”, expresa con pesar.


“Puse una denuncia en la Guardia Civil en mayo. Estuve allí dos horas y media explicando todo. Junto a la denuncia les entregué un pen drive con todas las pruebas que tenía, incluyendo vídeos y fotos. Pero no han hecho nada. No la decomisan porque dicen que no tiene signos de desnutrición. Y claro, desnutrida no está, pero si está gordita es solo porque apenas puede moverse y porque le da de comer maíz en grano, no porque esté bien cuidada”, argumenta.


Pero la crítica más dura por parte de Alicia se la lleva el Ayuntamiento de San Martín de la Vega, especialmente la concejala de Sanidad Animal, Paula de Llanos.


“Le pedí en reiteradas ocasiones reunirme con ella, para enseñarle todas las pruebas que tenía, ya que al correo del Ayuntamiento no puedo enviar vídeos. No ha querido recibirme ni atenderme. Ni siquiera me contesta a los correos electrónicos. Me dijo que para qué, que está muy ocupada y tiene muchas concejalías que llevar. La concejala de Sanidad Animal está demasiado ocupada con otras cosas”, asevera.


Alicia hace hincapié en el hecho de que la Policía Local hizo un informe favorable de la situación de la yegua y que la propia concejala vio de primera mano las condiciones en las que está, a pesar de que existe una ordenanza municipal que califica estos hechos como maltrato animal: “Paula de Llanos fue personalmente a ver a la yegua y dijo que estaba bien. Incluso me llegó a decir que le daba risa todo esto que yo estaba montando por ella”.


“De todo esto, lo que más me ha sorprendido y decepcionado es la actitud del Ayuntamiento de San Martín de la Vega. He alucinado. No me esperaba lo poco que les importa la vida de un animal. Absolutamente nada. Todo lo contrario que yo, que valoro todas las vidas y no puedo mirar hacia otro lado”.


DIARIO ANIMALISTA ha contactado con el Ayuntamiento de San Martín de la Vega para obtener su versión de los hechos. Tras reiterados intentos por teléfono y correo electrónico, la concejala de Sanidad Animal, Paula de Llanos, se ha negado a responder a las preguntas de este medio de comunicación sobre por qué no aplica su propia ordenanza de bienestar animal y por tanto ampara, con su inacción, el maltrato animal en el municipio.


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ACTUALIZACIÓN:


El Ayuntamiento de San Martín de la Vega se negó a dar su versión de los hechos antes de la publicación de la noticia. Pero lo ha hecho posteriormente vía burofax (recibido el 9 de julio de 2021), firmado por el alcalde de San Martín de la Vega, Rafael Martínez Pérez, manifestando lo siguiente:


"El contacto del Ayuntamiento con la persona denunciante ha sido continuo desde la primera solicitud. A la denunciante se le informó del proceso seguido y del seguimiento realizado por la Policía Local de San Martín de la Vega".


"El Ayuntamiento de San Martín de la Vega no ampara el maltrato animal y procederá conforme establecen sus propias ordenanzas y la Ley de Protección de los Animales de Compañía de la Comunidad de Madrid".


DIARIO ANIMALISTA llamó al Ayuntamiento tras la recepción del burofax, pidiendo expresamente hablar con la concejala Paula de Llanos para comprobar esta versión aportada y saber qué está haciendo para mejorar la situación de esta yegua.


Desde Alcaldía se negaron a pasarnos con la concejala, remitiéndonos al abogado del Ayuntamiento, que a su vez tampoco nos ha devuelto la llamada tras cuatro días.


De esta forma, a DIARIO ANIMALISTA le ha resultado imposible contrastar la versión del Ayuntamiento de San Martín de la Vega.


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