La nueva Ley de Protección Animal del País Vasco dejará desamparados a todos los animales que no sean de compañía

La nueva Ley de Protección Animal del País Vasco dejará desamparados a todos los animales que no sean de compañía

|


Maltrato animal euskadi haiekin portada


En España hay dos tipos de animales: protegidos o no protegidos. Y muy pronto en el País Vasco serán mayoría los segundos. Será el resultado de la nueva Ley de Protección de Animales de Compañía, impulsada por el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y el Partido Socialista de Euskadi (PSE).


Si nadie lo remedia, esta ley supondrá un retroceso en esta materia, ya que en la práctica solo brindará amparo legal a los animales de compañía y en una mínima parte a los “silvestres cautivos y urbanos”, dejando fuera al resto. Así lo asegura la vicepresidenta de la Asociación Haiekin, Miriam Laiseca, quien es además licenciada en derecho.


“Esta nueva Ley de Protección de Animales de Compañía, como su propio nombre indica, solo será para animales de compañía. Todos los demás animales domésticos quedarán excluidos: caballos, burros, ovejas, cabras, vacas y el resto”, afirma.


Además, por si hubiera alguna duda, en su apartado sobre definiciones, establece claramente qué animales quedaran dentro de esta protección jurídica: aquellos que sean tenidos o estén destinados a ser tenidos por el hombre, en particular en su propia vivienda, con fines fundamentales de ocio y compañía. “Esto excluye al 70% de los animales”, precisa Laiseca.


A su juicio, con esta futura ley “no se podrán denunciar casos de maltrato animal por la vía administrativa que no sean sobre estos animales”. Tampoco el maltrato animal que en muchas ocasiones se produce en espectáculos o en las cabalgatas del Olentzero (similar a Papá Noel) y Reyes Magos, ya que todos estos animales quedarán fuera del amparo de la futura ley al estar clasificados como “animales de renta”.


Además de estos espectáculos, en muchos pueblos de Euskadi celebran espectáculos taurinos en fiestas patronales, con bóvidos similares a las vaquillas ensogadas donde niños y adultos atemorizan y maltratan a unos pequeños becerros con una edad inferior a los cuatro meses de vida.


Siempre que pesen menos de 60 kg, no se consideran festejos taurinos, aunque en la práctica lo sean. Por lo tanto, no es necesario solicitar permisos ni contratar un seguro ni disponer de ambulancias ni equipos de emergencia, por lo que resultan muy fáciles y económicos de organizar y está muy extendido entre los diferentes municipios vascos.


Según Laiseca, “estos becerros en ocasiones son más pequeños que un perro”, y hasta ahora gozaban de cierta protección mediante la actual Ley de Protección Animal, pero con la nueva ley quedarán en una completa desprotección al estar incluso excluidos del Reglamento Taurino de Euskadi.


LEY ‘PERROGATISTA’


De acuerdo con lo que manifiesta la Asociación Haiekin, esta Proposición de Ley para la Protección de Animales de Compañía se ha realizado “aprovechado" la propuesta legal que presentó la pasada legislatura Elkarrekin Podemos, enfocada en la protección y bienestar de todos los animales domésticos, silvestres en cautividad y urbanos, pero recortando el alcance de dicha protección.


Además de este recorte llevado a cabo en esta nueva propuesta legislativa, el 20% de los artículos han quedado “vacíos de contenido” ya que estaban enfocados hacia otros animales que no están considerados de compañía, y por lo tanto, han quedado fuera.


Como ejemplo del “sinsentido de esta ley” está la prohibición de atracciones de feria tipo carruseles.  “Los animales que se utilizan son ponis cargando niños y niñas encima, no perros ni gatos. Pero como esta Proposición de Ley deja fuera a todos los animales domésticos que no sean de compañía, lo único que están prohibiendo son los carruseles con perros y gatos, algo que ni siquiera existe. Los ponis son considerados animales de renta, y éstos quedan fuera de la regulación de esta ley, por lo que seguirán siendo explotados”, explica Laiseca.


“O situaciones disparatadas como que no se pueda rifar o dar como premio un hurón, pero sí un lechón; o que no se pueda hacer comercio ambulante de perros, pero sí de equinos u ovinos; o que no se puedan filmar escenas de maltrato animal cometido sobre un perro, pero sí sobre un caballo”, argumenta.


También se debe considerar que en algunos municipios de Guipúzcoa se llevan a cabo peleas de carneros, por los que estos terribles espectáculos, donde los animales se golpean fuertemente en el cráneo y cornamenta hasta el desfallecimiento, “no serán prohibidos, al ser animales de renta”.



"La Ley actual, de 1993, protege a todos los animales domésticos y silvestres en cautividad, al igual que otras muchas legislaciones de otras comunidades autónomas de España. Pero con esta nueva propuesta, Euskadi da un paso atrás. Y como ejemplo, cualquier caballo estará protegido en los municipios limítrofes, pero no en Euskadi”, lamenta.


PLAGAS URBANAS


El apartado de definiciones establece como novedad las denominadas plagas urbanas, algo que Haiekin considera “tremendamente perjudicial para cualquier animal”, ya que, teniendo en cuenta la “encorsetada” definición de animales de compañía, “solo estarán a salvo los perros, gatos y hurones que vivan dentro de un domicilio”.


“Ninguna de las leyes de protección animal existentes en las 17 comunidades autónomas de España contempla esta nefasta y dañina definición de plaga urbana. Con esta definición un técnico decidirá que animales son sacrificables o no en función de su mero criterio”, advierte.


Además, Haiekin considera que, con la Proposición de Ley en la mano, tal y como queda establecido en sus prohibiciones, ni siquiera los perros tendrán garantizada una protección real, ya que se podrán seguir manteniendo atados mediante cadenas en huertas y chabolas las 24 horas del día.


CAMBIOS RESPECTO A LA PROPUESTA ORIGINAL


Cuando el pasado 2 de junio los grupos parlamentarios del PNV y el PSE registraron en el Parlamento Vasco la Proposición de Ley de Protección de los Animales de Compañía de Euskadi, este paso se entendió como un compromiso para ampliar el grado de protección y bienestar del que gozaban los animales con la anterior legislación.


Ambas formaciones hicieron público un comunicado en el que aseguraban que el objetivo fundamental de la nueva ley es “aumentar los niveles de protección de los animales y mejorar su bienestar, porque no pueden ser tratados como meros objetos”.


Además, hacían hincapié en que “supone una revisión total y una profundización en las medidas de sensibilización y educación ya recogidas en la ley ahora en vigor, buscando comportamientos más humanitarios y propios de una sociedad moderna”.


El borrador de la ley siguió su curso, con los diputados Luis Javier Tellería (PNV) y Txarli Prieto (PSE) como grandes impulsores.  Y el pasado 23 de septiembre, el Pleno del Parlamento Vasco aprobó la toma en consideración de dicho borrador. “Lo hizo con la abstención de dos grupos parlamentarios y el voto a favor del Partido Popular (PP)”, apunta Haiekin.


RETROCESO LEGAL


Pero lo cierto es que, 28 años después, esta actualización de la ley podría ser un paso atrás, ya que se pasa de proteger a todos los animales a proteger solo a los animales de compañía, dejando fuera a los considerados de granja y los de renta o trabajo.


Maltrato animal euskadi haiekin noticia



Según la explicación de Miriam Laiseca, en 2019 se registró una propuesta consensuada con todos los grupos parlamentarios, además de con las diferentes administraciones públicas (Gobierno Vasco e instituciones forales).


“La Proposición de Ley estaba lista para ser aprobada. Habría sido pionera al darle visibilidad a los santuarios de animales, aunque se recogían en el articulado con la definición de refugios. La protección abarcaba a todos los animales domésticos, silvestres en cautividad y urbanos. Y en su elaboración participó la presidenta de Haiekin, Ana Moreno”, relata Laiseca.


Todo iba muy bien hasta que se convocaron elecciones autonómicas anticipadas en el País Vasco, por lo que, al terminar la legislatura de forma repentina, el texto legislativo decayó y hubo que volver a empezar el proceso desde el principio.


Según Haiekin, los dos partidos que conforman el Gobierno vasco (PNV y PSE) quisieron retomar la elaboración de la nueva Ley de Protección Animal de Euskadi basándose en el borrador elaborado por Elkarrekin Podemos, pero al pasárselo a EUDEL (Asociación de Municipios Vascos) para que hicieran las últimas aportaciones, “todo se estropeó”.


El resultado de todo esto es, en su opinión, “una ley meramente mascotista, con “cuatro añadidos”, que deja fuera al resto de animales domésticos considerados de renta o producción, y que dificultará que cualquier persona pueda denunciar casos de maltrato animal por la vía administrativa, que es la más rápida, sencilla y económica.


PUNTOS FUERTES DE LA NUEVA LEY


Por suerte, no todo es malo en la futura Ley de Protección Animal del País Vasco, que recoge una serie de obligaciones y prohibiciones tanto para las personas responsables del animal como para las propias instituciones.


Por ejemplo, se prohibirá el sacrificio de animales abandonados, perros, gatos y hurones, en los centros de recogida, independientemente del tiempo transcurrido desde su entrada en los mismos. La eutanasia solo podrá realizarse por razones justificadas en el bienestar de estos animales, cuando sufran una enfermedad o dolencia incurable o padezcan un dolor que no se puede tratar, siempre previo informe veterinario que lo acredite.


“En cambio, se contempla el sacrificio de animales considerados plaga urbana, así como por salud pública, seguridad y riesgos medioambientales, o para la conservación de bienes protegidos por motivos históricos, culturales o arquitectónicos, previo informe de la autoridad competente”, añade Laiseca.


Hay otros aspectos en los que el avance es significativo, como es el caso de la prohibición de las competiciones de tiro al pichón y los circos con animales silvestres.


También se establece que los ayuntamientos procuraran la gestión de colonias felinas urbanas, aunque recoge que la entidad o asociación que gestione la colonia felina asumirá la responsabilidad que pudiera derivarse de la existencia o actividad de la misma. “En definitiva, en caso de que se lleve a cabo dicha gestión, toda la responsabilidad recaerá en las ONGs o alimentadoras que la realicen”, critica.


Además, las tiendas de animales no podrán vender perros y gatos que se encuentren físicamente en el establecimiento tras un cristal o escaparate.


Otro aspecto positivo es el endurecimiento de las sanciones por maltrato animal, que serán proporcionales al daño que se inflija al animal. En casos graves, las multas por maltrato animal podrían llegar hasta los 100.000 euros. Además, se recoge la posibilidad de decretar medidas cautelares o provisionales cuando sea necesario.


SE ACABA EL TIEMPO


A pesar de estos avances en varios aspectos importantes para la protección animal, la Asociación Haiekin lamenta que se desaproveche la oportunidad de que el País Vasco apruebe una ley que realmente marque un antes y un después, y que sirva como referencia para el resto de comunidades autónomas de España.


“Las leyes establecen como viven y mueren los animales, y deben ser herramientas para ir contra el maltrato animal. Y es muy importante disponer de una vía administrativa que sea rápida y efectiva para los múltiples casos de maltrato animal, de diferente intensidad, que se dan en las diferentes especies y que no tiene cabida en la vía penal”, apunta Haiekin. 


Por último, Laiseca hace hincapié en que se acaba el tiempo para evitar la aprobación de una “ley básica” que “nacerá ya obsoleta y no solo no pondrá solución a la desprotección que sufren los animales en el País Vasco, sino que provocará un retroceso para algunas especies”.


“Estamos en la recta final, ya que en marzo podría estar aprobada y entrar en vigor la nueva Ley de Protección de Animales de Compañía de Euskadi”, concluye.


Por su parte, la plataforma Acción por el Respeto Animal está llevando a cabo una campaña de recogida de firmas en Change.org contra la nueva ley, que cuenta ya con un apoyo de más de 35.000 firmas recabadas. Cualquier persona puede firmar para unirse a la petición en este enlace.


Lo más visto